Ortobio
Me acuesto y me pongo la ortodoncia para mantener mis dientes naturalmente imperfectos acordes a los estándares de belleza actuales.
Si buscamos más en lo correcto, vemos la ortografía. Una letra correcta.
En la literatura, la obra bien hecha. No interesa el tema ni los sentimientos, solo la forma y el lenguaje. ¿Y eso hace de una obra que esté bien hecha, el lenguaje y los puntos y coma? ¿Y dónde queda lo diferente, lo rompedor, la vida en las páginas y las emociones en las palabras?
Ya que buscamos tanto lo correcto, lo bien hecho, lo inhumano...busqué si existe una ortobio. Una vida correcta, a seguir. No la hay. Y me extraña. No la hay por escrito pero la tenemos todos como un corsé ajustado que no nos deja respirar fuera de sitio, nos ata la lengua en ambientes públicos y nos inmoviliza el cuerpo frente a otros. No existe por escrito, porque es un convencionalismo. Todos la vivimos y la aceptamos como algo natural; una ortobio. Una vida correcta, cuando somos humanos. Una vida a seguir como si hubiera un camino marcado. Un futuro de robots cuando nos llamamos personas.
